A partir del próximo jueves 9 de abril, los peajes de la Red de Acceso a Córdoba (RAC), gestionados por Caminos de las Sierras, experimentarán un nuevo aumento para aquellos usuarios que estén adheridos al sistema de Telepeaje. Este incremento se enmarca dentro de un esquema de actualizaciones mensuales que se extenderá hasta 2026, ajustándose según el índice de variación de costos.
Para los automovilistas clasificados en la categoría 2, la tarifa se incrementará de $1.731,09 a $1.762,25, lo que representa un aumento de $31,16, equivalente a un 1,8% respecto al ajuste anterior realizado en marzo. Aunque el aumento puede parecer leve, forma parte de una estrategia de actualización constante que busca mantener los precios alineados con los costos operativos.
Una de las características más destacadas de este esquema tarifario es la diferencia significativa entre el costo del Telepeaje y el pago manual. Aquellos que opten por no utilizar el sistema de Telepeaje deberán abonar $3.000 por cada pasada en la categoría 2, casi el doble de la tarifa básica. Este recargo en el pago en efectivo está diseñado para incentivar la adhesión al sistema automático, que ofrece mayor comodidad y eficiencia.
El sistema de Telepeaje no solo evita el recargo asociado al pago manual, sino que también ofrece bonificaciones a los usuarios frecuentes. Aquellos automovilistas que utilicen el Telepase pueden acceder a descuentos progresivos basados en la cantidad de pasadas mensuales, lo que representa un beneficio económico adicional para quienes transitan regularmente por estas rutas.
La implementación de este esquema tarifario busca no solo optimizar el flujo vehicular en las estaciones de peaje, sino también fomentar el uso de tecnologías que agilicen el proceso de cobro. La diferencia de precios entre ambos métodos de pago es un claro incentivo para que más conductores se sumen al sistema de Telepeaje, reduciendo así las congestiones y mejorando la experiencia de viaje.
En conclusión, el aumento en las tarifas de peaje en Córdoba refleja una tendencia hacia la modernización del sistema de cobro, con un enfoque en la eficiencia y el beneficio para los usuarios frecuentes. Este ajuste tarifario, aunque pequeño, es parte de un plan más amplio que busca equilibrar los costos operativos con las necesidades de los conductores, promoviendo al mismo tiempo el uso de tecnologías más avanzadas.





