El invierno ha llegado con fuerza a las sierras de Córdoba, y las expectativas de ver nuevamente nieve en la región están en aumento. Este miércoles 24 de junio se registró la jornada más fría del año hasta el momento, con temperaturas que descendieron por debajo de cero grados. Los meteorólogos han encendido la ilusión de los amantes del invierno al anticipar que la nieve podría regresar a las Altas Cumbres y Los Gigantes en un futuro cercano.
Las recientes nevadas del lunes pasado en las zonas más elevadas de la provincia han dado pie a estas proyecciones. Según los modelos meteorológicos, las condiciones de frío extremo podrían desencadenar hasta tres eventos de nieve en un lapso de apenas siete días. Las fechas clave para estos fenómenos invernales se han identificado, comenzando con el jueves 25 de junio, aunque las probabilidades de nieve en las áreas serranas son relativamente bajas, situándose entre el 13% y el 20%.
El panorama mejora hacia el fin de semana, específicamente el sábado 28 de junio, cuando las probabilidades de aguanieve o nieve aumentan, con estimaciones que oscilan entre el 10% y el 25%. Sin embargo, el momento de mayor inestabilidad se espera para el miércoles 1 y jueves 2 de julio, con un porcentaje de probabilidad que varía entre el 15% y el 23%.
Para aquellos que esperaban un respiro del frío, las noticias no son alentadoras. Hasta el final de junio, las temperaturas máximas experimentarán fluctuaciones, pero no se espera que superen los 20°C en la ciudad de Córdoba. Las temperaturas mínimas, por otro lado, continuarán siendo extremadamente bajas, con la posibilidad de nuevos registros bajo cero en diversas localidades de la provincia.
Además, las proyecciones meteorológicas indican que el 1 de julio se prevé un significativo ingreso de aire frío desde el sur. Este fenómeno provocará un nuevo y abrupto descenso en las temperaturas, consolidando el ambiente invernal y preparando el terreno para lo que podría ser un julio especialmente gélido.
En resumen, las sierras de Córdoba podrían volver a vestirse de blanco en los próximos días, mientras los habitantes y turistas se preparan para enfrentar un invierno que promete ser intenso. Las condiciones climáticas extremas no solo afectan a los residentes, sino que también atraen a visitantes que buscan disfrutar del paisaje nevado y las actividades invernales que ofrece la región.





