El debut histórico de la selección de Cabo Verde en la Copa del Mundo ha resonado no solo en el archipiélago africano, sino también en las sierras de Córdoba, específicamente en San Marcos Sierras. Allí, la hermana Theresa Varela, una monja caboverdiana, vive con emoción este hito futbolístico mientras continúa con su labor solidaria.
Theresa Varela, quien preside la Fundación Misión Esperanza, compartió con LT10 cómo está viviendo las horas posteriores al debut de su país en el Mundial. La selección de Cabo Verde logró clasificarse tras un arduo proceso en las eliminatorias de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), y este logro ha llenado de orgullo a la comunidad caboverdiana alrededor del mundo.
La hermana Theresa dejó su tierra natal hace décadas para seguir su vocación religiosa. Después de pasar diez años en Brasil, su misión la llevó a Argentina, donde se instaló en el norte de Córdoba para trabajar con comunidades vulnerables. A pesar de la distancia, su amor por el fútbol, un deporte que practicaba desde niña, sigue siendo una parte importante de su vida.
En una entrevista, Theresa recordó con cariño su infancia en Cabo Verde, donde jugaba al fútbol con los chicos de su barrio. Aunque ahora no puede montar a caballo como solía hacerlo, su pasión por el fútbol sigue intacta. "Todavía veo a los chicos jugando en la calle y me dan ganas de unirme a ellos", comentó entre risas.
Cuando se le preguntó sobre sus sentimientos hacia el Mundial y la posibilidad de que Cabo Verde se enfrente a Argentina, Theresa confesó que su corazón está dividido. A pesar de su amor por su país natal, el tiempo que ha pasado en Argentina ha creado un fuerte vínculo emocional con su país de residencia. "Siempre alenté por Argentina cuando vivía en Brasil", recordó, mostrando su cariño por ambas naciones.
La historia de Theresa es un ejemplo de cómo el deporte puede unir culturas y personas, incluso a miles de kilómetros de distancia. Su vida en San Marcos Sierras es una mezcla de su herencia caboverdiana y su amor por Argentina, reflejando la diversidad cultural que enriquece a la región.
En conclusión, la hermana Theresa Varela es un símbolo de la conexión entre Cabo Verde y Argentina, uniendo sus raíces africanas con su vida en las sierras cordobesas. Su historia es un recordatorio de que el fútbol es más que un deporte; es una pasión que trasciende fronteras y une corazones.




