En un operativo de control llevado a cabo en la Terminal de Ómnibus de Pacheco, provincia de Buenos Aires, se detectó un caso preocupante que involucraba a un chofer de colectivo que tenía previsto trasladar pasajeros hacia Capilla del Monte, en Córdoba. Los agentes de fiscalización de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizaron un test de alcoholemia al conductor, arrojando un resultado positivo de 0,35 gramos de alcohol por litro de sangre. Este resultado infringe la normativa vigente que establece una tolerancia cero de alcohol para conductores profesionales de transporte de pasajeros.
La detección de alcoholemia positiva en un chofer de colectivo es un tema de suma gravedad, especialmente cuando se trata de un servicio de transporte público que involucra la seguridad de numerosos pasajeros. Ante esta situación, los agentes de la CNRT actuaron con rapidez y decisión, procediendo a la inmediata desafectación del conductor. Esta medida fue tomada para garantizar la seguridad de todos los pasajeros que esperaban iniciar su viaje hacia Capilla del Monte.
La empresa de transporte, al tomar conocimiento de la situación, dispuso el reemplazo inmediato del chofer por otro conductor profesional habilitado. Esta acción permitió que el viaje continuara de manera segura, asegurando que los pasajeros llegaran a su destino sin mayores inconvenientes. La rápida respuesta tanto de la CNRT como de la empresa de transporte fue crucial para evitar posibles riesgos y garantizar el cumplimiento de las normativas de seguridad vial.
Este incidente pone de relieve la importancia de los controles de alcoholemia en el transporte público, especialmente en rutas que conectan ciudades importantes como Buenos Aires y Capilla del Monte. La normativa de tolerancia cero para conductores profesionales es una medida esencial para prevenir accidentes y proteger la vida de los pasajeros.
El caso también resalta la responsabilidad de las empresas de transporte en la selección y supervisión de sus conductores, asegurando que estén en condiciones óptimas para desempeñar su labor. La seguridad de los pasajeros debe ser siempre la prioridad, y este tipo de controles son fundamentales para mantener altos estándares de seguridad en el transporte público.
En conclusión, la detección de alcoholemia positiva en un chofer de colectivo antes de un viaje hacia Capilla del Monte es un recordatorio de la importancia de la vigilancia constante y el cumplimiento estricto de las normativas de seguridad vial. La rápida acción de la CNRT y la empresa de transporte garantizó que el viaje se realizara sin incidentes, subrayando la importancia de la seguridad en el transporte de pasajeros.




