En Córdoba, hay viajes que no requieren un gran presupuesto. Basta con subirse al Tren de las Sierras, buscar una ventanilla y dejar que las majestuosas sierras hagan el resto. Este tren turístico recorre el Valle de Punilla, serpenteando entre montañas, ríos y pequeñas localidades, y ofrece una de las formas más económicas de explorar esta parte de la provincia, con boletos que parten desde los $700.
El recorrido del tren une la ciudad de Córdoba con Capilla del Monte, atravesando uno de los corredores turísticos más conocidos de la provincia. En su camino, el tren pasa por localidades como La Calera, Casa Bamba, Bialet Massé, Cosquín, Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande, La Cumbre y San Esteban, entre otras.
Para los residentes de la región, el tren es un medio de transporte cotidiano. Sin embargo, para los turistas, puede convertirse en una excursión en sí misma. La gran ventaja es que no es necesario conducir: mientras el paisaje cambia tras el vidrio, las vías avanzan entre las sierras, permitiendo descubrir Córdoba desde una perspectiva diferente.
Uno de los tramos más atractivos del recorrido se encuentra en Casa Bamba, donde las vías acompañan el curso del río Suquía y el paisaje se torna cada vez más serrano. Las montañas se acercan, el río aparece entre la vegetación y el tren avanza por un escenario que invita a mirar por la ventanilla mucho más que a la pantalla del celular.
Luego, el tren llega a los pueblos del Valle de Punilla, cada uno con su propia identidad. Cosquín está inevitablemente asociado al folklore y su tradicional festival; La Falda conserva ese aire de clásico destino serrano; Huerta Grande, La Cumbre y San Esteban ofrecen diversas opciones para caminar, descansar y disfrutar de la naturaleza.
Al final del recorrido se encuentra Capilla del Monte, uno de los destinos turísticos más reconocidos de Córdoba, con el Cerro Uritorco como uno de sus grandes protagonistas. Desde el 1 de junio de 2026, la tarifa mínima es de $700, mientras que el recorrido completo entre Córdoba y Capilla del Monte cuesta $7.000.
El viaje en tren ofrece una alternativa interesante al recorrido en auto, que implica gastos de combustible, estacionamiento y el tiempo al volante. En el tren, en cambio, el viajero puede sentarse, disfrutar del paisaje y dejar que el camino suceda.
Las vías que hoy transportan turistas y vecinos por el Valle de Punilla tienen una historia mucho más antigua. El ramal fue inaugurado en 1889 y originalmente estuvo vinculado al transporte de minerales y cargas provenientes del interior de las sierras. Con el paso de las décadas, el servicio se transformó y adquirió también una función para pasajeros. Hoy, esa historia convive con el turismo: el mismo recorrido que alguna vez estuvo pensado para mover cargas permite ahora atravesar algunos de los paisajes serranos más buscados de Córdoba.
El servicio conecta actualmente 23 estaciones entre Córdoba y Capilla del Monte y funciona todos los días, con distintas frecuencias que permiten elegir entre hacer el recorrido completo o bajar en alguna de las localidades intermedias.
El Tren de las Sierras propone algo sencillo que muchas veces se pierde cuando el viaje se hace por ruta: mirar el camino. No hay que estar pendiente del tránsito ni de las curvas, ni decidir dónde estacionar. El paisaje pasa solo frente a la ventanilla.
Y en ese movimiento aparecen las sierras, el río, los pueblos y las estaciones. Se puede bajar en Casa Bamba para conocer uno de los rincones más pintorescos, continuar hasta Cosquín, hacer una escapada a La Falda o seguir hasta La Cumbre. También se puede llegar hasta Capilla del Monte y combinar el viaje en tren con una estadía en uno de los destinos de naturaleza más conocidos de Córdoba.
Por $700, el viaje más corto permite asomarse a ese mundo. Por $7.000, se puede atravesar prácticamente todo el corredor hasta Capilla del Monte. En tiempos en que viajar muchas veces parece exigir hacer cuentas antes de sacar el bolso, el Tren de las Sierras conserva una de esas rarezas que todavía entusiasman: un paisaje que vale mucho más que el precio del boleto.




