Oscar 'Pelito' Gálvez, hijo del legendario piloto de automovilismo Oscar Gálvez, ha encontrado su refugio en Capilla del Monte, Córdoba, después de una vida llena de experiencias extraordinarias. A sus más de 70 años, Pelito es conocido no solo por ser el hijo de una leyenda del automovilismo argentino, sino también por haber sido el primer modelo argentino en triunfar en las pasarelas de Milán y París, desfilando para casas de moda como Saint Laurent, Dior, Issey Miyake, Moschino y Trussardi.
Instalado en su hogar rodeado de sus pinturas, Pelito reflexiona sobre su vida y comparte anécdotas de su tiempo en Europa, donde se codeó con celebridades y artistas de renombre. Su amistad con el diseñador Kenzo Takada y su incursión en la fotografía y el arte plástico son solo algunas de las facetas de su polifacética carrera.
Pelito recuerda con cariño su viaje a la India a los 18 años, una aventura que lo llevó a través de Turquía, Irán, Afganistán y Pakistán, y que culminó con una estancia de nueve meses en los ashrams hinduistas, budistas y cristianos. A pesar de las dificultades, como la pérdida de su pasaporte en Ankara, considera esta experiencia como una de las más enriquecedoras de su vida.
A lo largo de su carrera, Pelito ha conocido a figuras icónicas como Karl Lagerfeld e Isabella Rossellini, y ha vivido la época dorada de París. Sin embargo, siempre mantuvo un pie en el mundo espiritual, viajando regularmente a la India y conociendo a la Madre Teresa de Calcuta.
Hoy, Pelito Gálvez vive una vida de introspección en la naturaleza de Córdoba, donde ha construido un espacio para meditar y crear. Aunque nunca formó su propia familia, está convencido de que su elección le ha permitido profundizar en su viaje personal.
Además de su legado en el modelaje, Pelito ha dejado su huella en el mundo del arte como fotógrafo y artista plástico, trabajando en ciudades como Londres. Su vida es un testimonio de la búsqueda constante de nuevas experiencias y del equilibrio entre la fama y la espiritualidad.





