Volvieron a rugir los motores

La largada simbólica se realizó este sábado en la costanera oeste de Villa Carlos Paz.

El rugido inconfundible de los motores de la época dorada volvió a encender el corazón de las sierras cordobesas. En el marco de una nueva y esperada edición de Leyendas del Rally, las joyas mecánicas que hicieron historia en los caminos del mundo iniciaron su travesía tras una emotiva largada simbólica en la costanera de Villa Carlos Paz, bajo un marco climático tan riguroso como cinematográfico: un frente polar que cubrió de blanco los sectores más altos del paisaje serrano.

Desde temprano, el público desafió el viento gélido para ver de cerca a iconos del Grupo B, del Grupo A y a las réplicas exactas de máquinas que supieron domar referentes de la talla de Jorge Recalde, Walter Röhrl o Carlos Sainz.

Entre el humo de los escapes, el olor a nafta de competición y el aplauso cerrado de fanáticos abrigados de pies a cabeza, cada auto descendió de la rampa para internarse rumbo a la montaña.

A medida que la caravana fue ganando altura hacia los tramos de montaña, se encontraron con un escenario imponente: bancos de niebla cerrados, bajas temperaturas y acumulaciones de nieve que tapizaron las banquinas y crestas de las sierras.

Las condiciones extremas exigieron máxima pericia a los pilotos y cautela en los enlaces, pero a la vez regalaron estampas difíciles de olvidar, que emularon las postales más clásicas de citas míticas como el Rally de Montecarlo.