El Valle de Punilla se prepara para enfrentar una ola de frío polar que promete ser la más intensa del año. Según el pronóstico, las temperaturas caerán drásticamente, alcanzando registros bajo cero en Villa Carlos Paz y sus alrededores. Este cambio brusco de clima se debe a la llegada de una masa de aire de origen polar, que marcará un antes y un después en el inicio de julio.
El fenómeno climático está vinculado al avance de un sistema frontal que se desplaza desde la Patagonia y que impactará en el centro del país a partir del miércoles 1 de julio. Mientras que el martes 30 de junio aún se mantendrán condiciones normales con máximas de hasta 16 grados, el miércoles traerá un cambio radical con cielos cubiertos y temperaturas mínimas de 4°C, alcanzando máximas de solo 11°C.
La inestabilidad climática podría traer consigo precipitaciones aisladas entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. Con temperaturas cercanas al punto de congelación, no se descartan nevadas en las zonas más altas de las sierras y en el camino de las Altas Cumbres, lo que podría transformar el paisaje en un escenario invernal.
El jueves 2 de julio se perfila como el día más frío del año, con mínimas que perforarán el cero y máximas que no superarán los 8°C. La jornada será gris y helada, sin la presencia del sol, lo que obligará a los habitantes del valle a abrigarse bien y tomar precauciones.
Este "bombazo polar" no será efímero, ya que se espera que las bajas temperaturas persistan durante varios días. El viernes 3 de julio continuará con condiciones similares, con una máxima de apenas 9°C y mañanas que requerirán abrigos pesados. Aunque el sol podría asomar el sábado, el aire frío seguirá presente, manteniendo las tardes frías y las madrugadas con escarcha.
La recuperación térmica en la región será lenta, según los modelos meteorológicos, con un aumento gradual de las temperaturas a partir del lunes 6 de julio. Ante este panorama, las autoridades locales han emitido recomendaciones para extremar los cuidados con los sistemas de calefacción y proteger a los grupos de riesgo del frío intenso.
Este fenómeno climático no solo afectará el día a día de los habitantes del Valle de Punilla, sino que también podría impactar en el turismo, ya que las condiciones climáticas adversas podrían disuadir a los visitantes. Sin embargo, para aquellos que disfrutan del invierno, las nevadas podrían ofrecer un atractivo adicional.




