Con la llegada del verano, la Sierra de Córdoba enfrenta nuevamente el desafío de los incendios forestales, un problema que preocupa tanto a los residentes como a los visitantes que disfrutan de esta región durante los meses de calor. Los representantes vecinales y colectivos especializados en prevención han alzado la voz para reclamar a las administraciones más recursos y una mayor implicación en la lucha contra el fuego, que cada año se torna más amenazante debido a las altas temperaturas y el aumento de la población en la zona.
Desde el Consejo de Distrito Trassierra y el Grupo de Voluntarios de Pronto Auxilio Siete Fincas, que desempeñan tareas de vigilancia y prevención, advierten sobre la creciente complejidad del escenario. Juan Manuel Luque, presidente del Consejo de Distrito Trassierra y portavoz del grupo de voluntarios, enfatiza la importancia de la prevención como herramienta clave para combatir los incendios. Según Luque, es crucial realizar tareas de limpieza y mantenimiento de los montes durante el invierno para estar mejor preparados cuando llegue el verano.
Una de las principales preocupaciones de los vecinos es la implementación de los planes de autoprotección, documentos obligatorios para urbanizaciones en zonas forestales. Estos planes incluyen medidas como la limpieza de calles, vías de evacuación y accesibilidad para servicios de emergencia. Sin embargo, Luque denuncia que muchos de estos planes no han recibido respuesta del Ayuntamiento, lo que genera incertidumbre sobre su validez y cumplimiento de la normativa.
El costo de elaborar y mantener estos planes recae sobre los residentes, quienes han invertido sumas significativas sin saber si cumplen con los requisitos legales. Un ejemplo es la urbanización El Jardinito, que ha destinado alrededor de 60.000 euros a su plan de autoprotección. Los vecinos demandan no solo más recursos económicos, sino también una respuesta técnica que confirme si sus planes son adecuados y qué mejoras podrían implementarse.
La incertidumbre se ha visto agravada por los cambios en la gestión de la prevención de incendios forestales, impulsados por la Junta de Andalucía. La creación de una nueva agencia de emergencias ha modificado el modelo de prevención, requiriendo planes de autoprotección colectivos en zonas con alta concentración de viviendas. Sin embargo, el Ayuntamiento de Córdoba carece actualmente de la capacidad técnica para integrar estos planes en el plan de emergencias municipal.
A pesar de las críticas hacia la gestión administrativa, los vecinos reconocen la eficacia de los dispositivos de emergencia y la labor de los profesionales del Plan Infoca, así como de los grupos de voluntariado. Luque destaca que, aunque no se puede hablar de una desprotección total, es necesario seguir trabajando en la sensibilización de la población para evitar prácticas peligrosas durante los meses de mayor riesgo.
En conclusión, la situación en la Sierra de Córdoba requiere una atención urgente por parte de las autoridades para asegurar que los planes de prevención sean efectivos y que los recursos necesarios estén disponibles para proteger a la comunidad y el entorno natural de los incendios forestales.




