Mariana Di Pascuales, de 38 años, decidió transformar su vida al mudarse a las sierras de Córdoba, donde construyó una casa utilizando materiales reciclados y parabrisas. Nacida en Rosario y criada en Tortugas, Santa Fe, Mariana dejó atrás el bullicio urbano para instalarse en el barrio El Bajo de Los Hornillos, en Traslasierra.

La casa, que tardó un año y medio en construirse, tiene una estructura única formada por dos hexágonos unidos. Utilizó alrededor de 12 parabrisas como ventanas y decoró las paredes con botellas de vidrio que permiten el paso de la luz, creando un ambiente cálido y acogedor.

El proyecto de Mariana no surgió de un plan convencional, sino de una búsqueda personal de conexión con la naturaleza. Antes de llegar a Córdoba, estudió Letras y Bellas Artes, y viajó a Uruguay, donde descubrió un estilo de vida diferente que la inspiró a imaginar una nueva forma de vivir.

La casa de Traslasierra refleja su deseo de simplicidad y funcionalidad. Con espacios elevados y sectores transformables, el diseño permite adaptarse a diversas necesidades. Los parabrisas, provenientes de su pueblo natal, Tortugas, fueron un regalo inesperado que simboliza la colaboración y el intercambio de materiales.

Además, Mariana implementó un sistema de biodigestor casero para el tratamiento de líquidos, aprovechando los recursos naturales del terreno. La experiencia de vivir sin servicios básicos en Uruguay le enseñó a valorar la simpleza y la autosuficiencia.

A pesar de las dificultades durante la construcción, especialmente en invierno, Mariana decidió tomarse un descanso para no sacrificar su bienestar. Hoy, vive en su hogar sustentable, combinando su pasión por la pintura y la biodanza con una vida en armonía con el entorno natural.