Las sierras de Córdoba amanecieron cubiertas de un manto blanco que, aunque pintoresco, ha generado serias complicaciones en la circulación vial. Desde la madrugada de este lunes, las autoridades han mantenido un corte total y preventivo en el camino de las Altas Cumbres debido a las intensas nevadas y las bajas temperaturas que azotan la región. Este fenómeno climático ha obligado a los equipos de vialidad a desplegar un operativo de emergencia para intentar mantener la ruta transitable.
A pesar de los esfuerzos realizados durante toda la noche, la persistencia de las nevadas y el rápido congelamiento de la carpeta asfáltica han superado las expectativas iniciales. La acumulación de nieve y la formación de una gruesa capa de hielo han vuelto la calzada extremadamente peligrosa, lo que llevó a la decisión de interrumpir completamente el tránsito para garantizar la seguridad de los conductores.
Desde las primeras horas del día, las cuadrillas de vialidad han intensificado las tareas de asistencia en la zona afectada. El plan de contingencia incluye el despliegue de maquinaria pesada, como palas mecánicas, para remover los bloques de nieve que obstruyen el camino. Además, se están aplicando sal y químicos especiales sobre el asfalto para acelerar el proceso de deshielo y reducir el riesgo de accidentes.
El operativo también cuenta con la presencia de personal policial y de defensa civil, quienes custodian los accesos a la ruta y desvían el tránsito hacia vías alternas. Las autoridades locales han solicitado a los usuarios evitar acercarse a la zona hasta que se pueda garantizar un paso seguro y libre de riesgos.
Se espera que en las próximas horas se emita un nuevo parte oficial para evaluar la situación y determinar la posible reapertura del camino. Mientras tanto, se insta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones de las autoridades para evitar inconvenientes.
Este tipo de fenómenos climáticos no son inusuales en las Altas Cumbres durante el invierno, pero siempre representan un desafío logístico y de seguridad para las autoridades y los habitantes de la región. La rápida respuesta y el despliegue de recursos son cruciales para minimizar los impactos y garantizar el bienestar de todos los involucrados.





