Vivi, una mujer de 62 años, decidió transformar su vida tras jubilarse, dejando atrás la agitada vida de Buenos Aires para establecerse en Umepay, una ecoaldea en las sierras de Córdoba. Durante años, Vivi trabajó como técnica en hemoterapia en el Hospital Pirovano y en la Cruz Roja, pero siempre tuvo en mente un proyecto para su jubilación.

Umepay, ubicada a unos 20 minutos de Villa Yacanto de Calamuchita, es una comunidad sustentable que se organiza para vivir en armonía con el medio ambiente. Vivi compró un lote con sus ahorros y, con un préstamo, adquirió una casa prefabricada que personalizó a su gusto, incluyendo un techo de paja sobre las chapas.

La comunidad de Umepay, que cuenta con alrededor de 200 habitantes, se compromete a respetar el bosque nativo, evitar especies exóticas, y utilizar biodigestores para tratar las aguas residuales. Además, promueven la bioconstrucción y el uso exclusivo de energía solar, gestionando los residuos mediante reciclaje y compostaje.

Vivi se mudó definitivamente hace 10 meses, después de pasar dos años viviendo en un tráiler con su hija, observando y adaptándose a la vida en la ecoaldea. A pesar de los temores iniciales de sus hijos, quienes se preocupaban por su vida en el monte, Vivi asegura que se siente plena y feliz en su nuevo hogar.

La vida comunitaria en Umepay es activa y solidaria. Vivi relata que, aunque vive sola, siempre está acompañada por vecinos amables que comparten actividades cotidianas como tomar mates y contemplar atardeceres.

La historia de Vivi es un ejemplo de una tendencia creciente en las sierras de Córdoba, donde cada vez más personas buscan una vida más conectada con la naturaleza y sustentable. Vivi, madre soltera de tres hijos, ha demostrado que las dificultades no son un obstáculo, sino un impulso para buscar nuevas formas de vida.

Este cambio de vida no solo ha sido un proyecto personal, sino también familiar, ya que sus hijos y amigas pueden visitarla y disfrutar de la tranquilidad de las sierras. Vivi invita a todos a compartir unos días en su paraíso personal, donde las puertas siempre están abiertas.