El Valle de Punilla ha elevado un reclamo formal al gobierno nacional solicitando mejoras urgentes en la Ruta Nacional 38, una arteria vital para la región, especialmente en vísperas de la temporada de verano. La ruta, que conecta diversas localidades turísticas del valle, se encuentra en un estado que preocupa tanto a residentes como a visitantes, quienes temen que las condiciones actuales puedan afectar negativamente el flujo turístico y, por ende, la economía local.
Las autoridades locales han manifestado que el deterioro de la ruta no solo representa un riesgo para la seguridad vial, sino que también podría impactar en la imagen turística de Punilla. "Es imperativo que se realicen trabajos de mantenimiento y mejora antes de que comience la temporada alta", expresó un funcionario del municipio de La Falda.
El reclamo se centra en la necesidad de repavimentación y señalización adecuada, además de la instalación de iluminación en tramos críticos. Los municipios de la región han unido fuerzas para presionar al gobierno nacional, buscando que se prioricen estas obras en el presupuesto de infraestructura.
La Ruta 38 es una de las principales vías de acceso a localidades como Capilla del Monte, La Cumbre y Cosquín, y su estado actual ha sido objeto de quejas recurrentes por parte de automovilistas y transportistas. "No podemos permitir que los turistas encuentren una ruta en mal estado al llegar a nuestro valle", señaló un empresario del sector hotelero.
En respuesta, el Ministerio de Obras Públicas ha indicado que se están evaluando las solicitudes y que se espera una decisión en las próximas semanas. Sin embargo, la comunidad local insiste en que las acciones deben ser inmediatas para evitar complicaciones durante el verano.
Este reclamo se suma a otros pedidos de infraestructura que la región ha realizado en los últimos años, buscando mejorar la conectividad y la seguridad en una de las zonas turísticas más importantes de Córdoba.



