El viernes fue Gabriel Bornoroni. Una semana después, Luis Juez. Dos movimientos políticos de peso en el Valle de Punilla que tienen algo en común: Capilla del Monte empieza a ocupar un lugar que excede largamente su dimensión electoral. Y en el centro de la escena aparece un nombre: Miguel Altamira.
La política cordobesa ya empezó a mirar hacia 2027
Aunque todavía falte tiempo para las elecciones, los principales espacios opositores comenzaron a mover sus estructuras territoriales. Y Punilla parece haberse convertido en uno de los primeros laboratorios de esa construcción.
El viernes 14 de agosto, Gabriel Bornoroni desembarcó en el Valle con una agenda que combinó reuniones con empresarios, dirigentes y referentes territoriales. La recorrida pasó por La Falda, Valle Hermoso, San Roque y Villa Carlos Paz. El mensaje fue contundente: La Libertad Avanza quiere competir en cada municipio y comuna de Córdoba.
No fue una visita protocolar. Bornoroni está construyendo territorio y, mientras su nombre aparece cada vez con mayor fuerza dentro del escenario provincial, la estructura libertaria comienza a mirar localidad por localidad.
Y allí aparece una pregunta inevitable: ¿quiénes serán los candidatos que representarán a Milei en cada territorio?

Una semana después, el viernes 21, fue el turno de Luis Juez. El senador nacional reunió en Capilla del Monte a dirigentes provenientes de 21 circuitos de Punilla. El encuentro del Frente Cívico tuvo además presencia de dirigentes de La Libertad Avanza de la ciudad.
La elección de Capilla tampoco parece casual. El norte de Punilla tiene sus propias particularidades políticas y allí todavía existe una fuerte disputa por el liderazgo territorial de cara a 2027. Pero hay un detalle que merece una lectura aparte.
¿Por qué Capilla del Monte?
Porque en política las fotografías también hablan. Y cuando dos dirigentes nacionales de peso, pertenecientes a espacios que podrían terminar compartiendo una construcción opositora en Córdoba, ponen el foco sobre una localidad como Capilla del Monte, la pregunta deja de ser solamente qué hicieron allí. La pregunta pasa a ser para qué fueron allí.
Y en esa discusión aparece Miguel Altamira.
El referente local de La Libertad Avanza viene desarrollando una construcción territorial propia y, en los últimos meses, comenzó a ganar visibilidad dentro del esquema libertario de Punilla. Lo llamativo es que, en un escenario donde todavía no están definidos los candidatos locales para 2027, Altamira aparece cada vez más cerca del centro de las fotografías políticas.
¿Es simplemente el referente local? ¿Es quien tiene la estructura territorial que hoy necesita LLA? ¿O estamos viendo, quizás, las primeras señales de algo más grande?
El candidato natural
Hay una diferencia entre ser referente y convertirse en candidato. Un referente organiza, convoca y representa un espacio. Un candidato, en cambio, necesita que la conducción provincial y nacional vea en él una posibilidad concreta de ganar.
Y ahí está justamente la incógnita. ¿Será Miguel Altamira el candidato natural de La Libertad Avanza para la intendencia de Capilla del Monte en 2027?
Nadie parece haberlo confirmado públicamente. Pero tampoco parece casual que su nombre aparezca asociado a los movimientos de la estructura libertaria en el territorio.
La política tiene sus tiempos. Primero llegan las recorridas. Después las fotografías. Más tarde las reuniones reservadas. Y finalmente aparecen los nombres. En Capilla del Monte, algunos de esos movimientos ya comenzaron.
Mientras Bornoroni recorre Punilla y anuncia que LLA pretende tener candidatos en cada localidad, el juecismo reúne a su estructura departamental precisamente en Capilla. Y en el medio aparece una figura local que empieza a ser observada con mayor atención.
¿Una señal hacia 2027?
Todavía sería apresurado afirmar que existe una candidatura definida. Pero sería ingenuo pensar que estos movimientos no tienen lectura electoral. La disputa de 2027 ya comenzó, aunque todavía no tenga boletas.
Bornoroni necesita territorio. Juez necesita territorio. Y los espacios opositores necesitan dirigentes locales capaces de transformar una marca nacional en votos municipales. Capilla del Monte puede ser una de esas piezas.
Por eso la pregunta queda abierta: ¿por qué la Alianza La Libertad Avanza le estaría dando tanta relevancia a Miguel Altamira? ¿Es simplemente el referente local o empieza a aparecer como el candidato natural para 2027?
La respuesta probablemente no esté en un comunicado oficial. Tal vez esté en las próximas fotos.





