El kirchnerismo liderado por Carlos Caserio ha iniciado conversaciones estratégicas con Carlos Ariel Cavalli, un exfuncionario municipal del exintendente Gabriel Musso, con miras a las próximas elecciones en Cosquín. Esta movida política busca consolidar una figura que represente los intereses del caserismo en una ciudad que ha sido históricamente adversa para ellos.

Carlos Caserio, exsenador y figura prominente del Partido Justicialista en Punilla, ha enfrentado desafíos significativos con los últimos intendentes de Cosquín. Tanto Gabriel Musso, quien actualmente se desempeña en la Agencia Córdoba Turismo, como el actual intendente Raúl Cardinali, han tenido roces con Caserio. Durante los mandatos de Musso, Caserio intentó influir en la gestión municipal, llegando incluso a imponer funcionarios, lo que generó tensiones. Con Cardinali, la relación se tensó aún más cuando Caserio desplazó a Cardinali de la presidencia de la Comunidad Regional Punilla, colocando en su lugar a Fabián Flores, jefe comunal de Mayu Sumaj.

En este contexto de tensiones políticas, el caserismo ha centrado su atención en Carlos Ariel Cavalli, un contador público que se desempeñó como titular de la Secretaría de Economía y Finanzas Públicas de la Municipalidad de Cosquín. Cavalli asumió este cargo en diciembre de 2015, durante la primera gestión de Musso, y continuó en el mismo durante el segundo mandato iniciado a fines de 2019. Su gestión al frente de la economía coscoína fue notable por el saneamiento de las cuentas municipales y la eficiente administración del tradicional Festival Nacional del Folklore de Cosquín, además de su participación en la Secretaría de Programación del Festival y del Pre Cosquín.

Las conversaciones entre Caserio y Cavalli están siendo llevadas a cabo de manera discreta, con el propio Caserio liderando las negociaciones acompañado de una comitiva reducida. Fuentes cercanas al caserismo han confirmado que, por el momento, se busca mantener estas discusiones en reserva, posiblemente para evitar filtraciones que puedan afectar la estrategia política.

El movimiento de Caserio refleja un intento por reconfigurar el escenario político en Cosquín, buscando una figura que no solo tenga experiencia en la gestión municipal, sino que también pueda atraer el apoyo de sectores que han sido críticos del kirchnerismo en la región. La elección de Cavalli, con su historial de gestión financiera y su vinculación con eventos culturales de gran relevancia, podría ser un factor decisivo en las próximas elecciones.

Esta estrategia del caserismo no solo busca consolidar su presencia en Cosquín, sino también enviar un mensaje claro de renovación y adaptación a las dinámicas políticas locales. Con las elecciones en el horizonte, el papel de Cavalli podría ser crucial para definir el futuro político de Cosquín y, por extensión, del Valle de Punilla.