Las sierras cordobesas están enfrentando días de gran tensión e incertidumbre debido a condiciones climáticas inusuales. En pleno invierno, el Valle de Punilla y sus alrededores experimentan temperaturas anormalmente altas, niveles de humedad peligrosamente bajos y fuertes ráfagas de viento, lo que ha elevado el índice de riesgo de incendios forestales al nivel de 'Extremo'.

Ante esta situación, la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático de Córdoba, junto con los cuarteles de bomberos voluntarios locales, ha intensificado las patrullas preventivas terrestres y el monitoreo aéreo. El objetivo es detectar y controlar cualquier foco de humo antes de que se convierta en un incendio incontrolable.

El clima actual en las Sierras Chicas y el Valle de Punilla se aleja mucho de lo que se espera en esta época del año. La falta de lluvias significativas durante meses, combinada con la llegada de aire cálido del norte, ha dejado la vegetación y los pastizales en un estado altamente inflamable.

Expertos en hidrometeorología advierten que los vientos, con ráfagas que superan las marcas habituales, están evaporando rápidamente la poca humedad presente, creando condiciones ideales para la propagación de incendios. Una chispa, ya sea de una herramienta, una poda encendida o una colilla de cigarrillo, podría desencadenar un desastre que amenace tanto la biodiversidad como las áreas habitadas de Capilla del Monte, San Esteban y Los Cocos.

Los bomberos voluntarios de la región, especialmente en Capilla del Monte, están en alerta máxima, manteniendo guardias permanentes y trabajando en coordinación con la Agrupación Serrana y el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC). Sin embargo, este esfuerzo continuo requiere un gran compromiso humano y financiero, haciendo crucial la colaboración de la comunidad y el apoyo del Plan Provincial de Manejo del Fuego.

Dado que la mayoría de los incendios forestales son provocados por actividades humanas, la provincia ha prohibido el uso del fuego en áreas rurales y de montaña. Se insta a los residentes y turistas a seguir estrictamente las medidas de prevención, como evitar fogatas, no usar maquinaria que genere chispas cerca de vegetación seca y no arrojar colillas o botellas de vidrio en el campo.

En caso de detectar humo o un posible incendio, se debe contactar inmediatamente a los servicios de emergencia a través de los números 100 (Bomberos), 911 (Policía) o 0800-888-38346 (FUEGO). La prevención comunitaria y la rápida respuesta son esenciales para evitar desastres ambientales en las sierras.