Las sierras de Córdoba se preparan para un cambio drástico en las condiciones meteorológicas en los próximos días. Una masa de aire húmedo, combinada con vientos del sudeste y un notable descenso de la temperatura, dará lugar a un escenario invernal en la región. Se han emitido advertencias por la persistencia de este clima hostil, que afectará principalmente a las zonas serranas, con pronósticos de lluvias, niebla densa y la posible caída de nieve o aguanieve en las Altas Cumbres y otros puntos del Valle de Punilla.
El cambio de tiempo se desarrollará en dos etapas bien definidas, comenzando este fin de semana y profundizándose hacia la próxima semana. Para el jueves 11 y el viernes 12 de junio, se esperan lluvias y neblinas persistentes desde la tarde noche, lo que reducirá drásticamente la visibilidad en las rutas de la provincia. En las zonas más elevadas, no se descartan los primeros registros de aguanieve o nevadas débiles, lo que podría complicar aún más el tránsito.
Las temperaturas mínimas se situarán entre los 5°C y 7°C, mientras que las máximas difícilmente superen los 16°C. A esto se suma una baja sensación térmica debido al viento sur, que hará que el frío se sienta aún más intenso. Tras un domingo que ofrecerá un breve respiro con cielo parcialmente nublado, el tiempo volverá a desmejorar de forma drástica a partir del lunes.
El viento sur, que se espera entre la noche del lunes y la madrugada del martes, traerá consigo lloviznas generalizadas. Según las previsiones, entre el martes y el transcurso de la semana entrante, se abre una ventana crítica para la caída de nieve en las sierras cordobesas. El ingreso de aire polar en condiciones de alta humedad crea el escenario ideal para que las sierras vuelvan a vestirse de blanco, un fenómeno que siempre despierta interés y precaución en la región.
Ante el pronóstico de lluvias intermitentes y densos bancos de niebla, las autoridades han solicitado extremar las precauciones al transitar por el Camino de las Altas Cumbres y las rutas de los valles de Punilla y Calamuchita. La visibilidad será reducida y la calzada podría presentar acumulación de hielo, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
Este tipo de condiciones meteorológicas no solo afectan la seguridad vial, sino que también tienen un impacto en la vida diaria de los residentes y visitantes de la región. La comunidad debe estar preparada para enfrentar posibles cortes de energía y dificultades en el acceso a servicios básicos. Además, el turismo, una actividad económica clave en la zona, podría verse afectado por las condiciones climáticas adversas.
En conclusión, las sierras de Córdoba se enfrentan a un desafío climático que requiere atención y preparación por parte de todos los involucrados. Las autoridades continúan monitoreando la situación y brindando actualizaciones para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.





