El Valle de Punilla se prepara para enfrentar una de las olas de frío más intensas del año, con la llegada de una masa de aire polar que promete transformar el paisaje en un escenario típicamente invernal. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las temperaturas caerán en picada, con mínimas que podrían descender por debajo de los cero grados y máximas que apenas rozarán los 10 grados. Este fenómeno climático afectará especialmente a las Altas Cumbres y Los Gigantes, donde se anticipan nevadas.
El ingreso del frente polar está previsto para el miércoles y jueves, días en los que se espera que las condiciones sean propicias para la caída de nieve en las zonas más elevadas de la provincia de Córdoba. Este cambio brusco en el clima provocará heladas generalizadas en gran parte del territorio, afectando tanto a las áreas urbanas como rurales.
Durante esta semana, las temperaturas mínimas oscilarán entre los 0°C y 3°C, mientras que las máximas se mantendrán en un rango modesto de 10°C a 14°C. El SMN ha señalado al jueves 2 de julio como el día más frío, con una máxima que no superará los 10°C, lo que resalta la severidad de este fenómeno invernal.
El pronóstico extendido para la capital cordobesa también refleja esta tendencia, con temperaturas que irán descendiendo progresivamente desde el lunes, con una máxima de 15°C, hasta el jueves, el día más crítico. A partir del viernes, se espera un leve repunte con máximas de 12°C, pero las mínimas continuarán siendo bajas, entre 1°C y 2°C, con registros bajo cero en varias zonas del interior.
A pesar de este panorama gélido, los meteorólogos anticipan un alivio a mediano plazo. Se espera que hacia mediados de julio, entre el 10 y el 14, las temperaturas experimenten un notable ascenso, coincidiendo con el tradicional «Veranito de San Juan», que traerá un respiro a los habitantes de la región.
Este fenómeno climático no solo impactará en el confort de los residentes, sino que también podría tener repercusiones en la actividad agrícola y en el turismo, sectores clave para la economía local. Las autoridades recomiendan tomar precauciones, especialmente en las zonas más afectadas por las heladas y posibles nevadas, para mitigar los efectos adversos de este frío extremo.
En conclusión, el Valle de Punilla y sus alrededores se preparan para enfrentar un invierno riguroso, con la esperanza de que el «Veranito de San Juan» traiga consigo un alivio temporal a las bajas temperaturas que se avecinan.



