En el marco del Día Mundial del Ambiente, comunidades indígenas, organizaciones socioambientales y vecinos del Valle de Punilla se unieron en una jornada de denuncia pública. El motivo principal de esta movilización es el avance de la autovía de montaña, los desmontes y la expansión del negocio inmobiliario en la región cordobesa. La situación se agrava por la paralización de más de 150 causas ambientales y los persistentes reclamos por los incendios que en 2024 devastaron aproximadamente 70.000 hectáreas. La tensión en el departamento de Punilla sigue en aumento debido a los conflictos relacionados con el proyecto de la autovía y las disputas por el uso del territorio.

En diciembre de 2024, tras los incendios forestales que afectaron significativamente a la región, vecinos y organizaciones defensoras del medio ambiente presentaron una denuncia formal ante la Justicia. El objetivo de esta acción fue detener el avance de la autovía y otros proyectos que, según los denunciantes, podrían tener consecuencias ambientales graves para la provincia de Córdoba. Durante el proceso judicial, se registraron episodios de tensión relacionados con intentos de ocupación de territorios comunitarios.

La Organización Territorial Kami Henen, que agrupa a algunas de las 46 comunidades indígenas preexistentes en Córdoba, sostiene que los incendios forestales han coincidido en varias ocasiones con intentos de avance sobre tierras que habitan o resguardan. Además, denuncian haber sido objeto de hostigamientos, amenazas y acusaciones en los últimos años. Los denunciantes afirman que detrás del proyecto vial existe un interés vinculado al desarrollo inmobiliario de las tierras afectadas por los incendios, una acusación que las autoridades provinciales no han reconocido públicamente.

Luego de inaugurar el primer tramo de la obra y enfrentar la resistencia de los pueblos y ciudadanos organizados, el gobernador Llaryora detuvo el avance de los trabajos. En declaraciones a los medios, señaló que la principal causa de esta decisión fue la reducción de recursos nacionales, y anunció que el segundo tramo de la autovía no se ejecutaría durante su mandato. Esta gestión ya venía perdiendo el apoyo de la sociedad cordobesa, que la eligió, y en las últimas horas ha sido severamente cuestionada en el contexto del crimen de una niña, cuyo femicida formaba parte del círculo social y laboral del actual gobernador.

En el ámbito ambiental, se destaca que hace un mes el gobernador se reunió en San Juan con la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y otros mandatarios provinciales en la Expo Minera para el lanzamiento de la Mesa Federal Minera. Con este paso, la gobernación busca posicionar a Córdoba como proveedor estratégico de bienes, servicios e industria para los grandes proyectos mineros y energéticos del país. Sin embargo, en los territorios, los conflictos continúan, las causas judiciales están paralizadas y los relevamientos territoriales, junto con las capacitaciones ambientales, están siendo orquestados por el Estado provincial.

Los defensores del ambiente sostienen que estas maniobras responden a la lógica del negocio agroinmobiliario, orientado a inversiones turísticas y desarrollos urbanísticos privados. La zona afectada originalmente albergaba un bosque nativo que, tras los incendios, sufrió la proliferación de especies exóticas como pinos y olmos. A pesar de esta degradación, los guardianes del monte aclaran que el ecosistema conserva su categoría de bosque nativo y afirman que, mediante la erradicación de las especies invasoras, el monte es capaz de recuperarse por sí mismo.

Ante esta coyuntura, los damnificados, junto a asambleas socioambientales y organizaciones de la sociedad civil, mantienen un debate permanente en torno a la estrategia legal y la judicialización del conflicto. Hoy, en el Día Mundial del Ambiente, diversas organizaciones y comunidades se manifestarán frente a la Secretaría de Ambiente de Córdoba y en otros puntos de la provincia para denunciar la destrucción de cuencas, los desmontes, los incendios y la criminalización de la protesta bajo el actual modelo extractivista.

Kami Henen es la organización territorial que nuclea colectivamente a los habitantes en defensa del monte. Desde su cosmovisión, el territorio excede el valor económico: representa la memoria ancestral, el resguardo de las vertientes hídricas y el equilibrio de la tierra. Los estudios ambientales advierten que una obra de la envergadura de la autovía de Punilla ocasionaría daños irreversibles en el ecosistema del valle. Si todavía persisten áreas de monte nativo, es gracias al rol de resistencia que las comunidades originarias han sostenido como guardianes del territorio.