En los últimos días, el Valle de Punilla ha experimentado una serie de movimientos sísmicos que han llamado la atención de los habitantes y expertos en la región. El más reciente de estos eventos ocurrió durante la madrugada de este miércoles, alcanzando una magnitud de 4 grados en la escala de Richter. Este temblor fue percibido en Villa Carlos Paz y otras localidades del valle, generando preocupación entre los residentes.
El sismo se registró exactamente a la 1:34:12 y tuvo una profundidad de 11 kilómetros. Su epicentro se localizó a 30 kilómetros al sudoeste de Deán Funes, 55 kilómetros al norte de La Falda y 77 kilómetros al este de Serrezuela. Según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), la intensidad del temblor osciló entre III y IV grados en Cruz del Eje y Deán Funes. Además, fue sentido en Villa de Soto, Capilla del Monte, Villa Carlos Paz, Córdoba capital, Jesús María, Alta Gracia, Villa Dolores y Villa del Rosario.
Este evento es el cuarto movimiento sísmico registrado en la región en un lapso de ocho días. El primer sismo ocurrió el martes 23 de junio a las 17:12, con una magnitud de 2,5 y una profundidad de 18 kilómetros. Su epicentro se ubicó a 46 kilómetros al noroeste de Alta Gracia y fue percibido levemente en Villa Carlos Paz y Tanti.
El segundo sismo se registró el domingo 28 de junio a las 23:55, con una magnitud de 2,7 y una profundidad de 22 kilómetros. Este temblor fue sentido con mayor claridad en Villa Carlos Paz y La Calera, y también se reportaron percepciones en Tanti, Cosquín, La Falda, Alta Gracia y la ciudad de Córdoba.
El tercer evento sísmico tuvo lugar durante la madrugada del martes 30 de junio a las 3:34. Alcanzó una magnitud de 2,4, con una profundidad de 19 kilómetros, y su epicentro fue ubicado a 20 kilómetros al noroeste de Alta Gracia. Este sismo fue confirmado por el INPRES como percibido en San Antonio de Arredondo y Cabalango.
A pesar de la frecuencia de estos movimientos, el INPRES no ha informado que formen parte de una misma serie sísmica ni ha establecido una relación directa entre ellos. Sin embargo, la población local sigue atenta a cualquier nueva información que pueda surgir respecto a la actividad sísmica en la región.
Estos eventos han generado un debate sobre la preparación y las medidas de prevención ante sismos en la zona, destacando la importancia de estar informados y preparados para enfrentar posibles emergencias naturales en el futuro.





