En la madrugada del 1 de julio de 2026, un terremoto de magnitud 4.4 se hizo sentir en Capilla del Monte y sus alrededores, generando preocupación entre los residentes de la región. El epicentro del sismo se localizó a 24 kilómetros al noreste de Capilla del Monte, afectando notablemente a varias localidades del Valle de Punilla y otras zonas cercanas.
En Cosquín, a unos 62.8 kilómetros al sur del epicentro, se reportó un temblor leve que duró entre 5 y 10 segundos, causando vibraciones en ventanas y muebles. Los habitantes de Santa María, a 66.9 kilómetros del epicentro, también experimentaron el sismo, aunque de manera más débil, describiendo un ruido inicial seguido de un leve temblor que apenas movió algunos objetos sobre las mesas.
Unquillo, a una distancia considerable del epicentro, también sintió el temblor, comparándolo con el paso de un camión pesado. En Córdoba capital, a 77.7 kilómetros al sureste del epicentro, el sismo fue percibido como una vibración muy débil, pero suficiente para despertar a algunos residentes que notaron el movimiento de camas y ventanas.
En Cruz del Eje, a 39.4 kilómetros al oeste del epicentro, el temblor fue más sorprendente, recordando a los residentes eventos sísmicos recientes en otras partes del mundo. Las ventanas y puertas vibraron intensamente, generando un ruido que alarmó a la población local.
Valle Hermoso, otra localidad del Valle de Punilla, también sintió el sismo. Aunque la sacudida fue breve, de apenas 1 a 2 segundos, fue suficiente para que los vidrios de las ventanas vibraran, causando inquietud entre los vecinos.
La Cumbre, situada a 34.5 kilómetros al suroeste del epicentro, experimentó un temblor moderado que balanceó camas y muebles, un evento poco común en la zona. En La Falda, a 47 kilómetros del epicentro, el movimiento fue más fuerte, con un ruido similar al de un tropel de caballos, lo que provocó que los perros comenzaran a ladrar antes de que el temblor se hiciera evidente.
Este evento sísmico, aunque no causó daños significativos, sirvió como recordatorio de la actividad sísmica en la región y la necesidad de estar preparados para posibles futuros sismos.





