En el corazón de las Sierras de Córdoba, un innovador proyecto está transformando la manera en que concebimos la construcción de viviendas. Agustín Gore y Gustavo Mutio, dos emprendedores cordobeses, han desarrollado Barrobot, una impresora 3D que utiliza barro para levantar estructuras. Este avance tecnológico ya está en marcha en San Javier, Valle de Traslasierra, donde se está construyendo la primera vivienda de este tipo en Sudamérica.

La idea de Barrobot nació después de la pandemia, cuando Gore y Mutio comenzaron a investigar las posibilidades de las impresoras 3D en la construcción. Sin acceso a equipos importados y ante la falta de experiencias similares con barro, decidieron crear su propia máquina. Tras cuatro años de trabajo y experimentación, lograron desarrollar una tecnología que combina sustentabilidad y técnicas milenarias con una mirada puesta en el futuro.

El funcionamiento de Barrobot es similar al de una impresora 3D convencional, pero a una escala mucho mayor. A partir de un diseño digital, la máquina deposita capas sucesivas de una mezcla de arcilla, arena, paja, fibras vegetales y agua, hasta completar la estructura deseada. Esta técnica no solo es precisa, sino que también es modular, permitiendo que la máquina se monte y desmonte en un solo día para ser trasladada a diferentes terrenos.

La vivienda en construcción tiene forma de domo, con un diámetro de siete metros y 28 metros cuadrados cubiertos. Esta elección geométrica no es casual, ya que reduce el uso de materiales y mejora la estabilidad de la estructura. Además, los muros incorporan un diseño inspirado en formas naturales, lo que optimiza el aislamiento térmico y la cantidad de barro necesaria.

Los materiales utilizados para la mezcla son accesibles y se encuentran disponibles en la región, lo que minimiza el impacto ambiental. Además, el sistema casi no genera desperdicios, ya que el material sobrante puede reutilizarse en la misma obra. Para probar la resistencia del sistema, el equipo dejó un domo experimental expuesto a la intemperie durante meses, con resultados positivos.

El principal desafío que enfrentan no es el agua, sino el calor extremo, que puede secar el material demasiado rápido y provocar fisuras. Sin embargo, Gore y Mutio están seguros de que con el control adecuado, Barrobot puede convertirse en una alternativa moderna y eficiente para enfrentar el desafío habitacional.

El objetivo final del proyecto va más allá de esta primera construcción. Los emprendedores imaginan un futuro en el que Barrobot permita fabricar más viviendas, formar nuevos operadores y demostrar que el barro puede ser una solución sustentable y moderna. En definitiva, su apuesta no es reemplazar una técnica milenaria, sino usar la tecnología para llevarla a una nueva escala.