El deterioro de las calles internas de Capilla del Monte volvió a instalarse en el debate público tras una entrevista que comenzó a circular en las últimas horas. La conversación, registrada en el marco de una visita del ex campeón mundial de boxeo Sergio "Maravilla" Martínez al pueblo, recoge el diagnóstico de Miguel Augusto Altamira sobre los desafíos económicos y de gestión que enfrenta el municipio. La pieza audiovisual encendió rápidamente el interés de los vecinos por tocar uno de los temas más sensibles del último tiempo: el estado de la infraestructura y su impacto sobre la economía local.

El eje de la charla gira en torno al estado de las calles internas, especialmente en zonas donde se concentran cabañas y alojamientos turísticos. "Cuando el turista quiere ir a alojarse, no puede pasar porque rompe todo el auto", advierte Altamira durante la entrevista. La frase ilustra una preocupación que se viene escuchando con creciente intensidad en los foros vecinales: el pavimento dañado por la falta de mantenimiento y las correntías de agua afecta directamente la experiencia de quienes visitan la localidad y, en consecuencia, la disposición a volver o recomendar el destino.

Según el diagnóstico planteado, el problema desborda lo estético y se transforma en una cuestión económica de fondo. Los cabañeros, prestadores de servicios y comercios que dependen del flujo turístico se ven perjudicados. "Absolutamente perjudicado, descontento", describe el entrevistado al referirse al sector. La cadena, sostiene, termina por repercutir en la recaudación municipal: si los vecinos y prestadores no logran sostener su actividad con normalidad, los impuestos no pueden pagarse con regularidad, y el municipio se queda sin los recursos necesarios para reparar aquello que se sigue rompiendo. Es un círculo que, lejos de cerrarse, se profundiza temporada tras temporada.

Frente a este escenario, la propuesta que aparece en la conversación apunta a un cambio de método: planificar a largo plazo y, sobre todo, incorporar la voz del vecino al diseño de las soluciones. "El vecino a veces tiene esa sabiduría del que vive en el lugar y sabe qué es lo que está pasando", remarca Altamira. La idea pasa por que el municipio recurra a la información territorial que aporta cada residente, especialmente sobre los puntos críticos donde el agua daña reiteradamente la traza, donde las pendientes no escurren bien o donde los pozos vuelven a aparecer apenas terminada una reparación.

La conversación no se queda en el reclamo. También se discuten lineamientos de gestión: la importancia de no trasladar al vecino la responsabilidad por la baja recaudación, la necesidad de estudios técnicos serios antes de decidir intervenciones, y la búsqueda de un equilibrio entre los recursos efectivamente disponibles y las obras prioritarias. La crítica al modelo "reactivo", aquel que atiende emergencias en lugar de anticiparlas, atraviesa todo el bloque.

La entrevista se da en el contexto de una visita de Sergio "Maravilla" Martínez al pueblo. El ex campeón mundial, identificado con la comunidad cordobesa, expresó su afecto por Capilla del Monte y le propuso al entrevistado llevar el nombre de la localidad "a donde haga falta". "Soy enamorado de Capilla del Monte y enamorado de verla crecer y florecer nuevamente", respondió Altamira, quien además recordó sus vínculos con el ambiente del boxeo cordobés y celebró la visita.

A modo de cierre, ambos coincidieron en que Capilla del Monte tiene un capital simbólico inmenso —entre su historia, su entorno serrano y su atractivo turístico— que merece políticas a la altura. Altamira aceptó el rol de "embajador" que le ofreció Martínez. Más allá del tono cálido del momento, el contenido central de la nota volvió a poner sobre la mesa una agenda que crece en el Valle de Punilla: cómo garantizar que el turismo, motor de la economía regional, no quede atrapado en problemas estructurales que el municipio debería resolver.

La pieza completa está disponible en el canal de YouTube de Capilla Noticias. Más allá de las posiciones políticas que cada vecino pueda tener —Altamira es referente local de La Libertad Avanza—, la denuncia sobre el estado de las calles y su impacto en el turismo es una preocupación que atraviesa transversalmente a buena parte de los vecinos del pueblo y de las localidades cercanas. El debate, que parecía relegado, vuelve al centro de la escena.