El pasado 3 de junio, las calles de Carlos Paz y diversas localidades del Valle de Punilla se llenaron de manifestantes que participaron en las marchas organizadas por el movimiento Ni Una Menos. Esta movilización, que se realiza anualmente, busca visibilizar y combatir la violencia de género en Argentina, un problema que sigue afectando a miles de mujeres en todo el país.

En Carlos Paz, la concentración comenzó en la plaza principal, donde se reunieron cientos de personas portando pancartas y carteles con consignas que exigían justicia y políticas efectivas para erradicar la violencia de género. La marcha recorrió las principales avenidas de la ciudad, con una nutrida participación de organizaciones sociales, colectivos feministas y ciudadanos comprometidos con la causa.

Simultáneamente, en otras localidades del Valle de Punilla como La Falda, Cosquín y La Cumbre, también se llevaron a cabo manifestaciones similares. En cada una de estas ciudades, las marchas contaron con la presencia de vecinos y representantes de distintas agrupaciones que se unieron para alzar su voz contra la violencia machista.

El movimiento Ni Una Menos, que comenzó en 2015, ha logrado consolidarse como una de las expresiones más significativas en la lucha por los derechos de las mujeres en Argentina. Cada año, las marchas reúnen a miles de personas en todo el país, y el Valle de Punilla no es la excepción, demostrando un fuerte compromiso de la comunidad con esta causa.

Durante las marchas, se realizaron diversas actividades, como la lectura de manifiestos y la realización de performances artísticas que buscaban sensibilizar a la población sobre la gravedad de la violencia de género. Además, se rindió homenaje a las víctimas de femicidio, recordando sus nombres y exigiendo justicia.

La jornada concluyó con un llamado a las autoridades locales y nacionales para que se implementen políticas públicas efectivas que garanticen la seguridad y el bienestar de las mujeres. Los organizadores destacaron la importancia de mantener viva la lucha y seguir trabajando en conjunto para lograr un cambio real en la sociedad.

Estas movilizaciones en el Valle de Punilla reflejan un creciente interés y preocupación por parte de la comunidad en torno a la problemática de la violencia de género, y subrayan la necesidad de seguir avanzando en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.