El Valle de Punilla se encuentra en alerta ante la llegada de un frente frío que podría traer nieve a las sierras cordobesas. Tras una serie de jornadas con temperaturas gélidas, el fin de semana promete un breve alivio térmico antes de que el termómetro vuelva a descender drásticamente. Según el Servicio Meteorológico Nacional, las bajas temperaturas han sido una constante en el interior de la provincia de Córdoba, y el jueves pasado no fue la excepción, con registros que rozaron los 0,6ºC en la capital provincial, especialmente en la zona de Ciudad Universitaria.

En las comunas y municipios del Valle de Punilla, las sensaciones térmicas han sido aún más bajas debido a la altitud, lo que ha llevado a vecinos y turistas a prepararse con abrigos pesados. Sin embargo, para este viernes y sábado, se espera un pequeño respiro climático que permitirá disfrutar de actividades al aire libre, como paseos por la costanera de Villa Carlos Paz o recorridos por los senderos de montaña. Las temperaturas mínimas se prevén en torno a los 5ºC, mientras que las máximas podrían alcanzar entre 17°C y 19°C, ofreciendo un clima más agradable.

El domingo 28 de junio marcará el inicio de una nueva ola de frío. Aunque la temperatura mínima se mantendrá cerca de los 7ºC, el cielo comenzará a nublarse y las máximas caerán a unos 15ºC. Lo más destacado del pronóstico es la posibilidad de nevadas y aguanieve en las zonas más elevadas del departamento, como Los Gigantes y las Altas Cumbres, donde las probabilidades de nieve oscilan entre el 10% y el 33%.

El lunes se perfila como el día más frío del período, con heladas intensas y generalizadas que afectarán a toda la región. Las condiciones geográficas del Valle de Punilla, con su altitud y exposición, favorecerán este fenómeno, consolidando el impacto del invierno en la zona.

Ante este panorama, las autoridades han emitido recomendaciones para enfrentar el frío extremo. Se aconseja proteger las plantas y las cañerías expuestas, y extremar las medidas de seguridad al calefaccionar los hogares para prevenir accidentes con monóxido de carbono. Estas precauciones son esenciales para garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes y visitantes del Valle de Punilla.

Con la llegada de estas condiciones climáticas, el Valle de Punilla se prepara para un invierno que promete ser particularmente riguroso. La comunidad deberá estar atenta a las actualizaciones meteorológicas y seguir las indicaciones de las autoridades para afrontar de manera segura este desafío climático.