En un esfuerzo por garantizar la seguridad en los establecimientos educativos del Valle de Punilla, la Policía ha intensificado su presencia en las escuelas de Villa Carlos Paz y sus alrededores. Esta medida se ha tomado en respuesta a una serie de amenazas que han generado preocupación entre padres, alumnos y docentes. El comisario mayor licenciado Andrés Aguirre, subjefe de la Unidad Departamental Punilla, ha asegurado a la comunidad que se están implementando operativos preventivos para abordar esta situación.

El despliegue policial se decidió tras una reunión con la fiscal del 3er turno, Jorgelina Gómez, donde se establecieron directrices claras para enfrentar estos episodios. Según Aguirre, estas amenazas no solo afectan a Villa Carlos Paz, sino que también se han reportado en otras localidades de la provincia, lo que ha motivado una respuesta coordinada y enérgica por parte de las autoridades.

El operativo incluye la presencia de móviles policiales en los ingresos y salidas de los turnos escolares. Esta medida busca no solo actuar rápidamente ante cualquier eventualidad, sino también brindar un sentido de seguridad a la comunidad educativa. "Estamos trabajando en la faz preventiva para llevar tranquilidad a los padres, alumnos y directivos", afirmó Aguirre, destacando que la investigación continúa bajo estricta reserva judicial.

El comisario enfatizó que la prioridad es resguardar la integridad física de los menores, justificando así el despliegue visible en las puertas de los colegios. Además, personal jerárquico de la departamental ha visitado cada institución para dialogar con los directivos y reforzar el acompañamiento en este contexto de preocupación.

Aguirre también confirmó que la brigada de investigaciones está trabajando para determinar el origen de las amenazas, aunque evitó proporcionar detalles específicos debido al secreto de sumario. "Hay distintas líneas de investigación, pero no se pueden divulgar para no entorpecer el proceso", aclaró.

Hasta el momento, no ha sido necesario realizar requisas o operativos más profundos dentro de los establecimientos, más allá de las inspecciones iniciales. Las amenazas han afectado a varias escuelas, incluyendo el IPEM 190 Pedro Carande Carro, el IPEM 365 René Favaloro, el IPEM 316 Eva Duarte, el Bernardo D’Elía, el IESS y el Instituto Cristo Obrero.

Consultado sobre si estos hechos podrían ser imitaciones o intentos de llamar la atención, el comisario fue categórico al afirmar que no minimizan la situación y que cada amenaza se toma como real. "Vamos a seguir trabajando hasta que la investigación arroje resultados", aseguró Aguirre, subrayando la importancia de un abordaje policial serio y continuado.

Finalmente, Aguirre hizo un llamado a las familias para que se involucren activamente en la situación. "Es un trabajo conjunto. Los padres tienen que hablar con sus hijos y transmitir que toda acción tiene consecuencias", expresó. Mientras tanto, la presencia policial continuará en las escuelas y la investigación seguirá su curso para determinar responsabilidades en una situación que mantiene en alerta a la comunidad educativa.