Un sismo de magnitud 2,7 sorprendió a los vecinos de varios puntos de Córdoba durante los últimos minutos del domingo, generando cierta inquietud en plena noche. Según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el movimiento telúrico ocurrió a las 23:55 y tuvo su epicentro en la zona de Tanti, ubicada en el Valle de Punilla, a una profundidad de 22 kilómetros. Esta característica favorece que el temblor sea percibido en la superficie, a pesar de no alcanzar una gran intensidad.

El fenómeno fue breve, pero lo suficientemente notable para ser advertido por quienes se encontraban en reposo. El temblor se sintió principalmente en localidades como Tanti, Villa Carlos Paz, Cosquín, Alta Gracia y La Calera. En Córdoba Capital, el sismo se percibió con mayor intensidad en los pisos superiores de los edificios, donde las estructuras suelen amplificar este tipo de movimientos.

De acuerdo con el organismo nacional, el evento alcanzó una intensidad de entre II y III en la escala Mercalli Modificada. Esto implica que fue percibido por personas en reposo y dentro de viviendas, causando leves vibraciones de objetos, pero sin provocar daños estructurales ni situaciones de riesgo.

Tras el movimiento, numerosos vecinos compartieron sus experiencias en redes sociales, relatando haber sentido vibraciones en camas, ventanas y muebles. A pesar de la inquietud inicial, las autoridades confirmaron que no se registraron personas heridas ni daños materiales en las localidades afectadas.

Este tipo de eventos son habituales en la región serrana de Córdoba, que es considerada una zona de actividad sísmica moderada. Los sismos, aunque de baja magnitud, son parte de la dinámica geológica de la región, y los habitantes están acostumbrados a experimentar estos movimientos ocasionales.

El INPRES continúa monitoreando la actividad sísmica en la región, asegurando que los sistemas de alerta y prevención están activos para garantizar la seguridad de los habitantes. Las autoridades locales recomiendan a la población mantener la calma y seguir las indicaciones de los organismos oficiales en caso de futuros eventos sísmicos.