Un sismo de magnitud 2.7 sacudió las sierras de Córdoba, específicamente en el Valle de Punilla, cerca de Tanti, interrumpiendo el silencio de la medianoche y generando momentos de tensión entre los habitantes de la región. Este evento sísmico, aunque de baja magnitud, provocó una ola de inquietud en las redes sociales, especialmente en un contexto internacional marcado por la tragedia en Venezuela, donde un devastador desastre ya ha cobrado la vida de más de 1.450 personas.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) informó que el sismo ocurrió en los últimos minutos del domingo, con una profundidad de 22 kilómetros. A pesar de que los geólogos aseguran que se trata de reajustes naturales de las fallas de las sierras, el estruendo subterráneo y la leve oscilación de objetos fueron suficientes para que miles de vecinos expresaran su temor en las redes sociales.
Una vecina de Villa Carlos Paz resumió el sentir de muchos al comentar en plataformas digitales: «Fue un susto tremendo; uno no puede dejar de pensar en lo que está pasando en Caracas». La proximidad temporal con la tragedia venezolana amplificó el miedo colectivo, aunque el sismo en sí no causó daños materiales ni heridos.
El sismo fue percibido con claridad por quienes aún estaban despiertos debido a la calma y el silencio de la noche. Según el INPRES, las intensidades del sismo se distribuyeron de la siguiente manera: en Villa Carlos Paz y La Calera se registró una intensidad grado III, siendo advertido con facilidad principalmente en el interior de las viviendas. En Cosquín, La Falda y Alta Gracia, la intensidad fue de grado II a III, percibido de modo leve y sutil. En la ciudad de Córdoba, el fenómeno fue registrado por habitantes en estructuras altas o en el macrocentro capitalino.
Las autoridades de Defensa Civil de la provincia actuaron rápidamente para tranquilizar a la población, confirmando que no se reportaron personas heridas ni daños materiales en viviendas, y que los servicios públicos no sufrieron alteraciones tras el suceso.
Especialistas recordaron que la provincia de Córdoba se encuentra en una zona de sismicidad moderada, por lo que este tipo de eventos de baja escala son habituales en el comportamiento geológico de la región. Aunque el sismo no fue destructivo, el miedo colectivo evidenció la sensibilidad de la población ante eventos sísmicos, especialmente en un contexto de tragedias internacionales recientes.
Este evento resalta la importancia de la preparación y la comunicación efectiva para manejar la ansiedad pública en situaciones de emergencia, recordando a los habitantes de la región la necesidad de mantenerse informados y preparados ante futuros eventos sísmicos.



