El invierno ha llegado con toda su fuerza al Valle de Punilla, y este lunes 29 de junio de 2026, los habitantes de Villa Carlos Paz y sus alrededores despertaron bajo un manto de heladas matinales. Las bajas temperaturas se hicieron sentir en casi todos los barrios, marcando el final de un mes de junio particularmente frío.
Este fenómeno climático fue registrado como parte de un esfuerzo conjunto entre el proyecto de extensión y ciencia ciudadana MATTEO, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba, el proyecto internacional PREVENIR, y el Club de Ciencias STEAM de la Municipalidad de Villa Carlos Paz. Estos proyectos se han dedicado a monitorear y analizar las condiciones climáticas extremas en la región.
San Antonio de Arredondo, una localidad vecina conocida por su proximidad al río, experimentó las temperaturas más bajas de la zona. En la Estación APRHi de Santos Lugares, el termómetro descendió hasta los -5.7°C, convirtiéndose en la mínima más baja registrada en la región. El Hotel Diferencial Dante Delich también reportó una temperatura notablemente baja de -3.9°C.
Dentro de Villa Carlos Paz, las temperaturas variaron significativamente dependiendo de la altitud y la cercanía al lago San Roque. El barrio La Quinta, en el Instituto Dante Alighieri, registró la temperatura más baja de la ciudad con -2.9°C, seguido de cerca por el barrio Playas de Oro con -2.5°C. Otros barrios como Costa Azul Norte, La Cuesta y Sol y Lago también experimentaron temperaturas bajo cero, aunque de manera más moderada.
El centro de la ciudad, gracias al efecto de la «isla de calor» urbana, logró mantenerse ligeramente por encima del punto de congelación, con una temperatura de 0.2°C. Este fenómeno se debe a la densidad de edificaciones y la actividad humana, que generan un microclima más cálido en comparación con las áreas periféricas.
Fuera del Valle de Punilla, pero con una conexión vecinal significativa, la zona rural y periférica también sufrió las heladas. En la estación de Punta de Agua, ubicada en la Ruta C-45, el termómetro marcó -0.2°C, lo que provocó la formación de bancos de niebla y escarcha en los campos cercanos durante las primeras horas del día.
Este episodio de frío extremo es un recordatorio de la dureza del invierno en las sierras cordobesas, donde las condiciones climáticas pueden variar drásticamente en función de la geografía local. Los habitantes de la región deben estar preparados para enfrentar estas bajas temperaturas, que son parte integral de la vida en el Valle de Punilla.



