En la madrugada del martes, un nuevo sismo se sintió en el sur del Valle de Punilla, generando preocupación entre los habitantes de la región. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) confirmó que el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 2,4 y se produjo a las 3:34:02 de la mañana. El epicentro fue localizado a 20 kilómetros al noroeste de Alta Gracia, 43 kilómetros al sudoeste de Córdoba capital y 53 kilómetros al sur de La Falda, a una profundidad de 19 kilómetros.
El sismo fue percibido levemente en las localidades de San Antonio de Arredondo y Cabalango, donde el INPRES asignó una intensidad de entre II y III grados en la escala Mercalli Modificada. Esto significa que algunas personas en reposo o dentro de edificios pudieron advertir el movimiento. Además, se recibieron reportes de vecinos en Villa Carlos Paz que sintieron una breve vibración, aunque esta ciudad no fue mencionada expresamente en el registro de intensidades del INPRES.
Este evento sísmico ocurre poco más de un día después de otro sismo de magnitud 2,7 que se registró el domingo por la noche, con epicentro en las cercanías de Tanti. La recurrencia de estos movimientos ha generado cierta inquietud en la población, aunque las magnitudes han sido relativamente bajas y no se han reportado daños materiales ni heridos.
El Valle de Punilla, conocido por su belleza natural y su atractivo turístico, no es ajeno a la actividad sísmica, aunque los movimientos suelen ser de baja magnitud. Los habitantes de la región están acostumbrados a estos fenómenos, pero siempre es importante estar preparados y seguir las recomendaciones de las autoridades en caso de sismos de mayor intensidad.
Las autoridades locales y los servicios de emergencia se mantienen atentos a cualquier eventualidad y recomiendan a la población mantener la calma y estar informados a través de los canales oficiales. La actividad sísmica es monitoreada constantemente por el INPRES, que proporciona información actualizada sobre los movimientos telúricos en la región y en todo el país.
Este tipo de eventos nos recuerda la importancia de la prevención y la preparación ante fenómenos naturales. Aunque los sismos recientes no han causado daños significativos, es fundamental que la comunidad esté siempre alerta y preparada para actuar en caso de emergencias mayores.





